
Sobre la lujosa mesa con motivos decorativos dorados, un millón de euros en efectivo. Junto a ella, escoltado por el jefe de la policía y el ministro de Interior, el primer ministro Robert Fico anuncia el 28 de febrero de 2018 la jugosa recompensa a cambio de información sobre el asesinato del periodista de investigación Jan Kuciak y su pareja, Martina Kusnirova. Había pasado una semana del homicidio, la gente salió masivamente a las calles a protestar contra la corrupción y Fico trataba de capear el temporal.

















