
Carlos Felipe Arturo Jorge Mountbatten-Windsor, envuelto en armiño, seda, oro y plata, fue ungido este sábado con aceite de Jerusalén con una cuchara del siglo XII, se sentó en un trono sobre una piedra medieval traída de Edimburgo y recibió varias espadas y la corona de oro y 444 diamantes y otras piedras preciosas que se han pasado los monarcas desde 1660 en su país. Después de la ceremonia religiosa, siguió siendo lo que es desde que murió su madre, el rey Carlos III. Su esposa, Camila, cambió su título de “reina consorte” a “reina”.

















