Haupt, que es uno de los actuales vicepresidentes, reúne las condiciones idóneas: se conoce al dedillo el grupo alemán, donde empezó a trabajar en 2001, sabe moverse entre las bambalinas de la política española y goza de la confianza de los sindicatos
El presidente de Seat, Wayne Griffiths, deja la compañía por motivos personales
El Grupo Volkswagen baraja aupar a Markus Haupt como nuevo presidente ejecutivo de Seat. El directivo, que es vicepresidente de producción y logística, asumió el cargo de forma interina este lunes tras la repentina y sorpresiva marcha de Wayne Griffiths, pero en Alemania piensan en él como primera opción para que asuma las riendas de la compañía de forma definitiva, según fuentes del consorcio automovilístico alemán.
Haupt reúne todas las condiciones idóneas. Se sabe el grupo al dedillo, donde empezó a trabajar en 2001, y goza de la confianza del equipo directivo, al haber liderado distintos proyectos para varias marcas. Conoce bien España -se formó en gestión empresarial en Barcelona- y sabe moverse entre las bambalinas políticas. Y goza de la confianza de los sindicatos, algo que en las empresas de cultura alemana es fundamental.
Los representantes de los trabajadores ya expresaron este lunes que “el nuevo presidente debe tener la misma línea de trabajo que Griffiths”. Esto es, seguir en el camino de la electrificación de la compañía y garantizar las inversiones para asegurar la vida de la fábrica española.
Haupt no expresa ninguna duda al respecto. En un post en LinkedIn publicado este martes, el nuevo presidente de Seat, tras agradecer a Wayne Griffiths su “total dedicación”, se compromete a “afrontar los retos con determinación” y a seguir la hoja de ruta que ya está trazada. “Tenemos una estrategia muy clara y estable de continuidad total con foco en la electrificación, en el crecimiento de Cupra, en la fortaleza de nuestro modelo de negocio y en una transformación cultural y organizativa que marque la diferencia”.
El principal obstáculo que podría entorpecer el ascenso de Haupt como nuevo hombre fuerte de Seat y Cupra son las dificultades por las que atraviesa Volkswagen en Alemania ante la abrumadora penetración en Europa de marcas chinas como consecuencia del titubeo de la industria alemana en la transición hacia la electrificación, y que ahora podrían agravarse con los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“La crisis de Volkswagen acarrea un excedente de personal y el grupo podría estar tentado en recolocar a alguno de los directivos en Seat”, añade una fuente consultada. La movilidad interna de directivos, principalmente alemanes, entre las distintas marcas y plantas es una práctica habitual en el consorcio, también en la historia de Seat.
En cuanto al posible sustituto de Haupt al frente del área de producción, los sindicatos hace tiempo que manifiestan su deseo de “nacionalizar” el comité ejecutivo de Seat. De los seis miembros que lo integran -en la web de Seat ya no aparece Griffiths- solo hay dos españoles: Marc Riera (responsable de compras) y Laura Carnicero (personas y organización), que es además la única mujer. El resto son alemanes. Si además de español conociera bien la casa ya sería miel sobre hojuelas.
“Aunque tampoco pasaría nada si [Markus Haupt] conserva los dos sombreros, el de presidente y el de responsable de producción” apunta otra fuente. La comunicación podría llegar a finales de esta semana a o a principios de la siguiente, puesto que la compañía no puede permitirse que la situación de temporalidad se eternice. Como el resto del sector, Seat está en un momento crucial, tanto por la transición hacia la electrificación como por la política arancelaria.
La salida de Griffiths tiene lugar en un momento dual para Seat. Por un lado, acaba de culminar el mejor ejercicio en sus 75 años de historia, con récords en beneficios (633 millones de euros) y en volumen de ingresos (14.530 millones). Pero los aranceles europeos impuestos al Cupra Tavascan, el vehículo eléctrico que Seat produce en China, son una espada de Damocles para la producción y los trabajadores de la planta de Martorell.
La normativa europea permite que la producción de cada vehículo eléctrico compense las emisiones producidas por los de combustión. En consecuencia, si Seat dejara de producir el Tavascan en China debido a los aranceles, la planta de Martorell debería recortar significativamente las unidades de coches de combustión que produce y podría exponerse a perder 1.500 empleos, han advertido en los últimos meses tanto Griffiths como el presidente del comité de empresa, Matías Carnero.
Las tasas de la Unión Europea (UE) a la importación del Cupra Tavascan suman actualmente un 30,7%, del cual un 10 % ya estaba previsto anteriormente y un 20,7% se ha fijado de forma adicional.
“Estamos en plena transformación de la empresa, hay mucho trabajo por hacer. No tengo otras ambiciones ni planes personales. Estoy 'all in' [comprometido por completo] y quiero seguir hasta el final aquí en esta empresa”, aseguraba hace tres semanas Griffiths durante la presentación de los resultados anuales. El directivo de origen inglés acaba de cumplir 59 años en febrero y está afincado en la privilegiada zona de Terramar de Sitges (Barcelona).
Por eso extraña su salida, que oficialmente se ha comunicado como “a petición propia para emprender nuevos retos”. Pero no consta que sea así. “Se deja el cargo o bien porque te fichan”, como el caso del italiano De Meo, “o porque la empresa está de capa caída, que no es el caso”, explica un alto ejecutivo del sector.
El expresidente de Seat mantenía este martes el relato de su salida en un post en LinkedIn en el que, bajo el epígrafe de “Amigos para siempre”, explica que “he decidido dejar el Grupo Volkswagen”, después de 37 años. Pero reconoce implícitamente que no tiene ningún otro cargo atado. “Solo quería que todos supieran que estoy feliz y en mejor forma que nunca y espero con ansias a dónde me llevará mi destino”.
Fuentes consultadas atribuyen el cese del directivo no tanto a los motivos personales aducidos, sino a alguna imprudencia en relación con la política del consorcio. El lunes, día en que se reúne el comité ejecutivo de Seat, Griffiths ya no apareció por el edificio corporativo.
Markus Haupt cuenta con más de 20 años de experiencia internacional en el Grupo Volkswagen. En Seat jugó un papel decisivo en el lanzamiento del Audi Q3, lo que supuso un punto de inflexión para la fábrica de Martorell. En Wolfsburgo, Haupt dirigió el cambio en la producción del grupo hacia la movilidad eléctrica y antes de volver a Seat, en septiembre de 2022, fue el máximo responsable de la fábrica de Volksawagen en Landaben (Pamplona).