Bruselas calcula que las tasas de EEUU alcanzarán al 70% de las exportaciones europeas y prepara una respuesta en varias fases, la primera la próxima semana con aranceles en respuesta a la tasa del 25% al aluminio y el acero
La UE empieza a negociar con Trump mientras avisa de que “tiene lo que necesita para superar la tormenta”
La Comisión Europea ya tiene una estimación de cuál será el golpe de Donald Trump al comercio europeo hacia EEUU.
Sin duda el mayor terremoto lo causó Trump en el denominado 'Día de la Liberación' en el que anunció aranceles universales para prácticamente todo el mundo con una fórmula que es básicamente el cociente entre el déficit comercial de Estados Unidos con cada país y las importaciones. En el caso de la UE, la cifra que impuso es el 20%.
Ese 20% afectará, según los cálculos de la Comisión Europea, a exportaciones por un valor de 290.000 millones de euros y supondrá un ingreso a las arcas estadounidenses de 58.000 millones de euros.
A esa cifra hay que sumar el arancel del 25% que Washington anunció contra los vehículos europeos. El golpe afectaría a 66.000 millones de euros en exportaciones, con un especial daño a la industria de la automoción en países como Alemania o Italia. Con ese arancel, Bruselas calcula que EEUU engrosará sus ingresos en 16.500 millones de euros.
También habrá un arancel extra del 25% al aluminio y el acero, que afectará a exportaciones valoradas en 26.000 millones de euros, con un reporte de 6.500 millones para los ingresos de EEUU.
Ese es el paquete que más ha analizado la UE y al que responderá en primer lugar. La intención de la Comisión Europea, que es a la que corresponden las competencias en materia de comercio, es aprobar aranceles proporcionales al daño que supondrá para las exportaciones europeas, es decir, que alcancen 26.000 millones de euros de las importaciones de EEUU.
Bruselas puso sobre la mesa un listado de productos. Inicialmente, tenía la intención de reintroducir el 1 de abril las tasas que entraron en vigor en 2018 en respuesta a los primeros aranceles de Trump y quedaron suspendidas en virtud de un acuerdo con la Administración Biden en 2021. El valor de esas tasas era de 8.000 millones de euros, por lo que pretendía aprobar un segundo paquete unos días después para agregar otros 18.000 millones de euros. Sin embargo, la Comisión Europea decidió posponer unos días el primer paquete para hacerlo todo al mismo tiempo.
Las fechas marcadas en rojo en el calendario son el 7 de abril, cuando los ministros de Comercio de los 27 se reunirán con el comisario Maros Sefcovic, que les informará de sus conversaciones con EEUU, y discutirán el listado de productos, que ha levantado ampollas en algunos países, como Francia, que teme la represalia de un arancel del 200% al champán por gravar el whisky estadounidense. El siguiente hito será el 9 de abril, cuando los estados miembros tendrán que votar el listado definitivo. Revertir la decisión del gobierno comunitario es complicado dado que requiere el 'no' de la mayoría cualificada, es decir, al menos 15 países que representen el 65% de la población europea.
Efectos indirectosLo que ha expresado el comisario de Comercio es que la respuesta será escalonada, es decir, que primero se aprobarán esos aranceles y que el resto de medidas se irán tomando en función de como vaya la negociación con Washington, que se retoma este mismo viernes en una videoconferencia con su homólogo de la Administración Trump. Hasta ahora las conversaciones no han dado frutos, pero el presidente estadounidense ha reconocido que los aranceles le dan un “gran poder de negociación” y se ha mostrado abierto a rebajarlos si le ofrecen algo “fenomenal”.
“La UE responderá de forma calmada, cuidadosamente escalonada y, sobre todo, unificada, mientras calibramos nuestra respuesta. No nos precipitaremos: queremos dar a las negociaciones todas las oportunidades de llegar a un acuerdo justo, en beneficio de ambas partes”, señaló Sefcovic en un comunicado en el que aseguró que la UE está “dispuesta a aplicar contramedidas firmes, contundentes pero proporcionadas”.
Más allá del daño directo sobre las exportaciones de la UE, el gran temor en el bloque comunitario es que los elevados aranceles que Trump ha impuesto a países como China, Vietnam o Camboya inunden el mercado comunitario con sus productos si no les dan salida en EEUU debido a la subida de los precios. Esos países se han convertido en las fábricas del mundo y Trump les ha castigado con las tasas más altas, de hasta el 49%.
“Vigilaremos de cerca los efectos indirectos que puedan tener estos aranceles, porque no podemos absorber el exceso de capacidad mundial ni aceptaremos el dumping en nuestro mercado”, advirtió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su declaración tras el discurso del 'Día de la Liberación' de Trump. Entra las opciones que tiene la UE si se da ese caso, está la activación de la cláusula de salvaguardia prevista por la Organización Mundial del Comercio, que permite restringir las importaciones si se detecta un aumento excesivo que perjudica al mercado interior, o incluso plantear una investigación, como sucedió con los coches eléctricos fabricados en China.
“Negociación, represalia y diversificación”“Negociación, represalia y diversificación” son los tres pilares de la estrategia diseñada por la UE para responder a la guerra comercial desatada por Trump, según fuentes comunitarias. Bruselas ya ha intentado negociar e introducirá aranceles en respuesta al golpe al sector siderúrgico y se están preparando otras iniciativas para “proteger” los intereses europeos “si fracasan las negociaciones”, según explicó Von der Leyen.
“La UE no se quedará de brazos cruzados si no somos capaces de alcanzar un acuerdo justo con nuestros socios estadounidenses”, apuntaló el comisario de Comercio, que en todo caso, puso el énfasis en que no hay una dependencia exclusiva del mercado estadounidense, aunque es el principal socio comercial.
“La UE no depende de ningún mercado, y aprovecharemos esta situación para diversificar aún más nuestras asociaciones comerciales en todo el mundo, a fin de garantizar que nuestras empresas puedan crecer y prosperar a escala mundial”, expresó Sefcovic. El propósito de la UE es impulsar las relaciones con otras regiones y países. De hecho, el 'Día de la Liberación' pilló a Von der Leyen en Uzbequistán con motivo de la primera cumbre UE-Asia Central que derivará en un nuevo “partenariado estratégico”. “Europa quiere ser su socio preferente”, les dijo Von der Leyen.
Y es que, más allá de la atracción que supone el mercado único (con más de 450 millones de personas), la UE ve en sus relaciones internacionales un punto fuerte. “Tenemos la red de acuerdos comerciales más amplia y de más rápido crecimiento del mundo. 76 países están cubiertos por un acuerdo comercial con la Unión Europea. Estados Unidos solo tiene 20”, subrayan fuentes comunitarias.