
Cuando hay un intenso debate sobre la refundación del capitalismo con las exigencia de un salto reputacional en los consejos de las compañías, hay empresarios que optan por la estrategia de la confusión. Solo de esta manera se puede explicar el salto al vacío que ha cometido Luis Conde, presidente y fundador de la consultora de recursos humanos Amrop Seeliger y Conde, que en un artículo de opinión publicado este miércoles en Expansión tira por tierra los criterios de su propia firma en la contratación de los exministros José Blanco y José Montilla como consejeros independientes en Enagás.
En teoría, Luis Conde trata de explicar en el artículo que los argumentos para fichar a consejeros en las grandes empresas han cambiado y deben seguir un "buen modelo de gobernanza corporativa" por lo que hay que cumplir "con las exigencias regulatorias que se imponen, con el conocimiento digital requerido y con un muy alto nivel de preparación de los candidatos", cuando la realidad es que su compañía ha despreciado sus propios planteamientos con la recomendación para fichar a los dos exministros.
















