
España ha dejado atrás el modelo de crecimiento económico basado exclusivamente en el monocultivo del ladrillo. La inversión de empresas y familias en "capital fijo" alcanza ya el 83% del máximo de la burbuja que estalló en 2008: 68.173 millones de euros, según el dato del segundo trimestre de este año de la Contabilidad Nacional. Pero lo hace con un peso muy inferior de la construcción y el inmobiliario.
El camino de la recuperación hacia los casi 82.000 millones de inversión del cuarto trimestre de 2007 está siendo muy lento porque se está recorriendo con la economía 'desenganchada' del ladrillo.

















