
Pocas películas cuentan con su propio culto. En EEUU ese privilegio está reservado a ejemplos como Star Wars, con sus fervientes creyentes de La Fuerza. O a los amantes de El gran Lebowski, seguidores del 'dudaísmo', una 'religión' con convención anual y cientos de miles de fans.
En España tenemos una cinta que cuenta con su propia legión de seguidores: Amanece, que no es poco. Un título que cuenta con sus propios peregrinos: los Amanecistas. Se trata de una asociación de entregados fans de la película más célebre del ahora fallecido José Luis Cuerda. Se ven en Albacete periódicamente y hasta tienen sus propios estatutos, doctrina que seguir y a la que profesar respeto.

















