
Cientos de personas salieron este domingo a las calles de Teherán en la segunda jornada de protestas contra el régimen iraní, después de que este sábado reconociera que derribó un avión de pasajeros con 176 personas a bordo, causando la muerte a todos sus ocupantes, en su mayoría compatriotas.
Vídeos que circulan en redes sociales y testimonios de testigos a medios como The Guardian apuntan a que las fuerzas de seguridad dispararon presuntamente munición real y gases lacrimógenos contra las personas que desafiaron la fuerte presencia policial para marchar en la Plaza Azadi, en el centro de la capital iraní.
El medio británico, que informa de "varios heridos", recoge el testimonio de una mujer que asegura que las fuerzas de seguridad dispararon primero gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y luego comenzaron a disparar balas.

















