
La UE da un paso más en su política de asfixiar financieramente a Rusia y en el intento de cercenar al máximo su maquinaria de guerra. Los 27 han adoptado el undécimo paquete de sanciones desde la invasión de Ucrania con el que ponen el foco en la elusión de las mismas que hasta ahora Vladímir Putin estaba logrando a través de terceros países. La UE ha diseñado un 'instrumento antielusión' con el que pretenden evitar que Rusia sortee las sanciones y permitirá, en último término, cortar el comercio de bienes y tecnologías sobre las que pesa una sanción que los estados miembros tienen con terceros países.

















