
El gobierno de Estados Unidos podría quedarse sin dinero para pagar sus facturas el próximo 1 de junio. Es la voz de alarma que levantó la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, en una carta enviada hace unos días al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy. En ella, pedía a los miembros del legislativo que dejen de lado sus diferencias y aprueben una suspensión o una ampliación del techo de deuda, es decir, del límite máximo de endeudamiento que se puede permitir la administración federal.

















