
La historia de Betül es la de muchas familias que están sufriendo la crisis económica en Turquía. Hace tres años regentaba una peluquería en Bayrampasa, un barrio residencial de la parte europea de Estambul, donde vive con su marido y dos hijos. La inflación alcanzó el 85% en octubre del año pasado, aunque varios estudios apuntan que continúa superando el 100% en ciudades metropolitanas como Estambul.
Este aumento súbito de los alquileres, las facturas del gas y electricidad obligaron a Betül a cerrar su negocio.
















