
El centro de las ciudades arrastra varias semanas colapsado por la multitud que carga con bolsas de compras navideñas. Es la estampa típica de estas fechas del año y una prueba para conocer cómo afronta la economía uno de los periodos de mayor consumo del año. Lo que sí se conoce es que la financiación de este consumo llega más cara que en los dos últimos años y, sobre todo, más que en las otras grandes economías europeas.
La subida de los tipos de interés que están sufriendo los préstamos hipotecarios se hace extensible también a la financiación al consumo, otra de las grandes actividades crediticias que realizan los bancos.

















