
Las ideas de Bernie Sanders apenas han cambiado desde que comenzó su carrera política hace cuatro décadas. Entonces tenía 40 años, le acusaban de socialista y radical y libraba una dura batalla contra el Partido Demócrata. Hoy tiene 78 y es el candidato favorito en las primarias de este partido para convertirse en presidente de la primera potencia mundial. Allí, socialista ya no es un insulto, ni sinónimo de ostracismo.
El viaje de Sanders comienza en un pequeño apartamento de Brooklyn, donde vivía de joven con sus padres. Su padre era un inmigrante judío de Polonia que vendía pinturas. En los años 50, aún adolescente, se presentó a su primera elección como delegado de clase.

















