
La escasez de semiconductores que puso en riesgo a varios sectores económicos hace unos meses planteó un desafío a los 27. Con la amenaza de pérdidas multimillonarias -sólo 180.000 en el caso del sector del automóvil-, la UE se abrió a las ayudas públicas para financiar los chips y Bruselas hizo una propuesta para duplicar la capacidad en 2030. La UE ha llegado este martes a un acuerdo para poner en marcha ese plan que supondrá una inyección de inversiones públicas y privadas de hasta 43.000 millones de euros.

















