Si estás leyendo esto, hay algo que has hecho al menos una vez en la vida (posiblemente muchas): tras toparte con una palabra desconocida y decidir que querías saber qué significaba exactamente, acudiste a un diccionario. Durante mucho tiempo, este fue un volumen grueso y pesado, de muchas páginas, que te permitió poner en práctica una vez más eso que aprendiste en el cole, el orden alfabético. Hace tiempo que es probable que ese diccionario sea una página web o una app en el móvil. Y no solo los lectores de esta revista hemos saciado nuestra curiosidad lingüística de este modo: todos, al menos si fuimos al colegio, hemos pasado, con más o menos placer, las páginas de un diccionario.