
"Yo me pongo el pañuelo y es como un abrazo de mi hijo", repetía Hebe de Bonafini. Un pañuelo que en la primera marcha en Plaza de Mayo, el 30 de abril de 1977, fue un pañal, después una tela blanca con nombres y fecha de desaparición de sus hijos e hijas y, más tarde, un pañuelo sin distinciones con la inscripción “Aparición con vida de los desaparecidos. Asociación Madres de Plaza de Mayo”. La socialización de la maternidad, de una madre a Madres, de singular a plural, de un hijo a los hijos de todas.

















