
Este año se han cumplido 240 años desde que el rey Carlos III firmara en 1782 la real cédula que creó el Banco Nacional de San Carlos hasta nuestros días. Aquella institución comenzó siendo una concesión privada al conde de Cabarrús para realizar funciones tan variopintas como dar apoyo financiero a la corona o proveer de víveres y vestuario a las fuerzas armadas. Hoy ese organismo sigue existiendo. Ya no es privado, sino un organismo del Estado, y sus funciones han variado por completo.

















