
La ilusión de una ola de derecha que se extienda por América Latina y España se vio reforzada ayer por los resultados de las elecciones municipales y autonómicas, celebrados por políticos conservadores de Buenos Aires a Ciudad de México. El mayor entusiasmo se dio en países con gobiernos de izquierda y centroizquierda debilitados, en los que la derecha y la ultraderecha ven una victoria al alcance de la mano.
El chileno José Antonio Kast, fundador del Partido Republicano, que acaba de obtener un resonante triunfo en las elecciones constituyentes del 7 de mayo, recortó su festejo a la performance de Vox y a la figura de Santiago Abascal en particular.

















