La versión original de Del revés estaba protagonizada únicamente por una emoción, y debía competir con otra entidad descrita como “la razón” en la mente de un individuo. El germen de la película de Pixar fue un corto titulado en efecto La razón y la emoción y Bill Roberts lo había dirigido para Disney allá por 1943, en unas circunstancias muy particulares. Como fruto de un acuerdo con el gobierno estadounidense y en el marco de la Segunda Guerra Mundial, la Casa del Ratón debía producir una serie de piezas que inspiraran el espíritu nacional frente a la barbarie de sus enemigos.