
24 de enero de 1977. Calle Atocha, número 55, Madrid. En un despacho de abogados laboralistas entran tres terroristas y asesinan, a sangre fría, a cinco personas y hieren de gravedad a cuatro. Entre ellos, Alejandro Ruiz-Huerta, único de los abogados que sufrió el tiroteo y que sigue con vida.
Esta semana se cumplen 44 años de la matanza de los abogados de Atocha. Y, a escasos 400 metros de donde sucedió la masacre, su historia se sube a las tablas del Teatro del Barrio para realizar un necesario ejercicio contra la desmemoria.

















