
El Consejo Constitucional de Francia ha validado lo esencial de la polémica reforma de las pensiones aprobada por decreto por el Gobierno del presidente Emmanuel Macron. La edad de jubilación, por tanto, pasará de los 62 a los 64 años. El organismo también ha rechazado la solicitud para convocar un referéndum sobre la reforma. El texto será promulgado este fin de semana, según han anunciado medios locales.
La primera ministra francesa, Élisabeth Borne, que superó por solo nueve votos una moción de censura tras la aprobación de la reforma, ha reaccionado pocos minutos después de conocerse la decisión: "El Consejo Constitucional ha juzgado que la reforma es conforme a nuestra Constitución, tanto en el fondo, como en el procedimiento.

















