
El jueves, día en que el Gobierno portugués cumplía un año en el cargo, el primer ministro António Costa presentó la versión final del paquete legislativo que pretende resolver la crisis de la vivienda en Portugal. Las principales novedades están relacionadas con la aclaración de cómo se aplicarán medidas que han generado un intenso debate, en particular el alquiler forzoso de viviendas desocupadas.
En una rueda de prensa marcada por los constantes sonidos de protesta de unas dos docenas de propietarios de pisos turísticos que se quejan de que su actividad está en peligro, el primer ministro admitió que la actividad "requiere una regulación porque tiene un gran impacto en el acceso a la vivienda".

















